Un Bosque.
Una obra tridimensional, realizada en base a monocopias sobre tiras de papel y PVC translúcido.
Un Bosque tupido y silencioso que sale al encuentro del visitante. Nos protege y no nos deja ver por su espacialidad quién o qué vendrá; simplemente aparece. Nos atrae con todos nuestros sentidos.
El cuerpo se transforma en parte de la obra, obra que nos roza, y nos reza varias historias.
Los matices del negro, las líneas interrumpidas que se continúan en diferentes planos, las tiras translucidas provocan efectos de espejismos. Generan en los visitantes la creación de sus propios recorridos provocando distintas percepciones. Cada cual se arriesga y anida en sus propios refugios. Con el placer absoluto de poder tocar y seducidos por el sonido, que provoca el contacto del cuerpo con el papel: hay que seguir avanzando.
En esta presentación no hay “claro” del Bosque, no hay respiro.
Al final del recorrido las fotografías nos hablan de fantasías y resurrecciones.

Claudia Anselmi

“…las fotografías son huellas, signos, indicios. Fragmentos del Bosque, de transeúntes casi fantasmales. Monolitos flexibles y planos que convocan el fragmento, la captura de un espacio y un tiempo mínimos, pero que insinúan la memoria entera…”.

Alfredo Torres

ESPACIO_TIEMPO
ella _él
Salón Nacional de Artes Visuales
MNAV
2007