El color del Río de la Plata toma tonalidades que van desde el marrón rojizo al verde o azulado según la mezcla de aguas de río y océano que las corrientes producen, sin receta conocida.
El agua, fuente de vida, resumen de nuestra naturaleza, se constituye aquí en hecho estético, admirable para quienes nos visitan, entrañable para los locales.
El agua es protagonista de esta serie que permite a los espectadores verse por transparencia, sumergidos como frágiles sombras fantasmales, como presencias ancestrales en cavernas donde el pensamiento mágico es posible.

Claudia Anselmi